1. Inicio
  2. Colabora

Compras Solidarias

Con la compra de estos regalos solidarios harás posible que los Doctores Sonrisa visiten a los niños ingresados en los 23 hospitales en los que trabajan. ¿Quieres aportar tu granito de arena?  ¡Pues haz un regalo muy especial! Ese regalo que multiplica sonrisas.

 

La nariz del Doctor Sonrisa

Una nariz mágica, capaz de cambiar el ambiente sólo con aparecer en escena. ¿No te lo crees? ¡Compruébalo aquí! 

¿Quieres comprarlo? ¡Está en nuestra tienda on-line! Y pregunta más información para grandes tiradas aquí.

Los asistentes a tu boda, tu evento, tu celebración tendrán un recuerdo inolvidable y además ¡los niños dle hospital también!

Cartas y Cuentos para ser Felices ¡por narices!

Un compendio de cartas y cuentos para conectar con las emociones... Escritos por personas que quieren ser felices. Y quieren que los demás lo seamos. Por que sí. ¡Por narices!

Los Doctores Sonrisa y personas donde las emociones son importantes en su trabajo colaboraron de forma desinteresada para editar un libro que contiene muchas sorpresas, muchas enseñanzas que lo hacen apto para todos los públicos. Y además, ¡con el auténtico felizómetro-imán de regalo!

¿Quieres comprarlo? ¡También está en nuestra tiena on-line!  y puedes ver más información en www.felicespornarices.org


Y otros muchos regalos... Regala Solidaridad.. Regalo Doble

 

Dra. Cariburí.

Comentarios como “es la primera vez que se ríe desde que ingresó”, “cuánto tiempo sin verle reír así”, tendrías que venir todos los días” o “vuelve pronto Cariburí” hacen que esto merezca la pena. Todos estos comentarios me dan mucha fuerza, no sabéis cuanta.

Silvia de Andrés, socia y voluntaria

Todo empezó el 28 de Julio del 2008, mi hija Natalia tenía 2 años y 4 meses y la tuvimos que ingresar en la Maternidad de O´Donnell para realizarle una prueba por un problemilla en los riñones (gracias a Dios nada grave). Solo estuvimos dos días pero no se me olvidará en la vida, lo que allí viví, oí y sentí se me quedó grabado para siempre. El martes por la tarde llegó con la visita de la Dra. Cariburí, nada más verla Natalia miraba con ojos como platos lo que allí pasaba.